jueves, febrero 23, 2006

Saloma: canciones de Buenos Aires

Tengo una faceta quijotesca en mi quehacer cultural. Creo que la gente no quiere "mierda", como dicen los productores de las discográficas (excepto los alternativos como Melopea, Aqua, BAM, Epsa, etc.) sino que la gente recibe lo que le dan, y se acostumbra a ello, porque no tiene una cultura de "buscar lo que necesita".
Los políticos de turno adoran esta situación. Cuanta más bailanta y géneros musicales de ese estilo se difundan entre el pueblo, menos los molestarán con reclamos, y los votarán sumisamente cuando la campaña publicitaria lo decida.
Los funcionarios, contentísimos. Así pueden robar más con los espectáculos que está bien hechos y por lo tanto "pierden" plata. Pierden tanta, que si un poquito que se les escapa por el costado, nadie lo nota. Y así se transforma en un desperdicio la cultura, la buena música, todo lo que mejore al hombre y lo eduque. Esto sucede en un buen sector de los funcionarios "culturales" y desde hace muchísimos años.

Aprovecho a meter todo esta "sanata" porque hace unos días encontré un viejo cassette, que contenía una canción que solía comenzar todos mis días musicales. Incluso, en una época donde alternaba de tanto en tanto tocando la guitarra y cantando por ahí, comenzaba todas y cada una de mis presentaciones. Se trata de un poema de Raúl González Tuñón, musicalizado por Alejandro del Prado, y se llama "Salud a la cofradía". En su sencillez, contiene varias verdades que a todo ser humano le atañe. Me enteré recién, navegando, que Ariel Rot tiene una versión de este tema en su disco "Lo siento Frank", pero no se por qué le cambió el nombre.
Aquí transcribo la letra, que está hermosamente complementada por la música. El grupo que la cantaba era "Saloma", palabra que significa "canto que acompaña el trabajo". Nunca hubo otro disco de Saloma, sí de Alejandro del Prado, un personaje por sí mismo, ya que fue albañil, maestro de escuelas y hasta preparador físico de un club deportivo en Buenos Aires. Era hijo de Calé, un dibujante otrora muy conocido en Argentina.

Salud a la cofradía,
trotacalle y trotamundos
todo nos falta en el mundo,
todo menos la alegría.

Y viva la santa unión,
de sin-ropas y sin-tierra
todo nos falta en la tierra
todo menos la ilusión.

Corto sueño y larga andanza,
en constante despedida
todo nos falta en la vida,
todo menos la esperanza.

Amigos de las botellas
pero poco del trabajo
todo nos falta aquí abajo,
todo menos las estrellas.

Inofensiva locura,
sinrazón de vagabundo
todo nos falta en el mundo
todo menos sepultura.

Prosigamos, si Dios quiere
nuestro camino sin dios
pues siempre se dice adiós
y una sola vez se muere.


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1 comentario:

Juan Telúrico dijo...

hermoso tu blok.
hermosa la canción
saludos
Juan Telúrico