miércoles, agosto 01, 2007

Informe sobre efectos en el cello



Cello procesado? Ninguna novedad. Se viene procesando desde que existe esa posibilidad. Pero, al ser el cello un instrumento netamente acústico y tradicional, es raro que se enseñe de qué forma tratarlo con los efectos. No es raro que un cellista hoy en día posea un sistema de amplificación (próximo tema de un artículo) pero sí es bastante poco común que posea pedales y menos aún que los combine entre sí para lograr un sonido que, para los guitarristas por ejemplo, es lo más habitual.

Veamos un poco los efectos fundamentales y su historia:



Overdrive o distorsionador: Simulan la distorsión creada en un equipo valvular a buen volumen. Un señor llamado Link wray fue el primero que encontró este efecto en 1958, cuando se le aflojaron dos válvulas en su amplificador Twin Reverb (un modelo de Fender muy apreciado por los guitarristas). La distorsión de cualquier tipo era vista como una aberración, un defecto que había que evitar a cualquier costa. Actualmente es muy utilizado por el grupo Apocalyptica.
Reverb: El efecto más antiguo y conocido era la reverberancia, efecto de eco que se obtenía en las primeras épocas de la siguiente manera: Se tomaba una habitación vacía y se colocaba un parlante en un extremo y un micrófono en el otro, y se reproducía y grababa a la vez. Wah-Wah: es un efecto que ha sido muy usado, ocupando el segundo lugar después de la distorsión en popularidad. Su creación fue también fruto de un accidente, ya que en 1963 un trompetista, Clyde Mc Coy, encargó a Vox (compañía importante de amplificadores) un efecto que simulara la sordina de su trompeta. Intentando llegar a este resultado, los técnicos de Vox se encontraron con el efecto Wah-Wah, que logra una modificación del sonido muy similar a su nombre. La fábrica lo pone en un pedal y sale a la venta en el momento en que Jimmy Hendrix comenzaba a grabar su primer disco; este guitarrista se convirtió en su principal propulsor. Fuzz: A partir de 1965 aparece este efecto, que es una distorsión producida mediante transistores. Es más sucia e indefinida, y también fue muy usada por Hendrix. Octavador: Roger Mayer, un técnico de sonido de los '60, queriendo modificar un fuzz desarrolla el primer octavador. Este efecto adicionaba una nota grave octavada de la original que el instrumento entregaba. Flanger: A partir de los Beatles, se hizo común el "double tracking" que era un efecto logrado con dos máquinas de grabación, una desfasada con respecto a la otra. Para desfasarlas, se rozaba con la mano las aletas de los rollos de cinta de una de ellas, de ahí toma su nombre el efecto que lo simula: flange. El efecto es un sonido engrosado, como el logrado por los coros con sus diferencias tímbricas y temporales. Phase: Parecido al flanger en sus resultados, el phase realiza el corrimiento de frecuencias de una señal, similar al efecto de una recepción defectuosa de una estación de radio de onda corta. Fue tan utilizado en los '70 que se dejó de usar totalmente hasta el día de hoy. Chorus: hacia 1977 Roland, junto a su división de efectos Boss, lanzan este procesador, que sería el más utilizado en la década del '80. Se produce tomando la señal, retardándola unos 20 milisegundos y modulándola, por lo que podríamos decir que es un derivado del flanger, pero más limpio. Delay: Derivado de la reverb, el delay es un eco producido digitalmente, muy limpio y definido, incluso con un tiempo de repetición muy controlado. Harmonizer: Eventide, una compañía de efectos, crea este pedal en los '80. Agrega una nota armonizada a la que el instrumento entrega. Luego se complican, y en sus últimas versiones no es raro que agreguen 4 o más notas, afinadas en determinadas escalas, logrando un efecto polifónico. Compresor: en las primeras épocas de las grabaciones, se notó que la música tenía muchos altibajos, podía tener momentos muy suaves y otros muy fuertes. Eso que es lo natural en la música clásica, resultó perjudicial en la popular, sobre todo en el jazz, blues, rock, porque la diferencia era muy grande y las máquinas de entonces no representaban el sonido en forma muy exacta. Para compensar esto, se creó un sistema que realizaba en forma automática lo que la mayoría de los técnicos hacían a mano: bajar cuando el sonido era muy fuerte, y subir cuando el sonido era muy bajo. Más adelante, se descubrió que aplicando este efecto a un instrumento de cuerdas punteadas podía prolongarse el sonido, y por eso es tan usado en las guitarras eléctricas. El cello, siendo un instrumento de sonido prolongado indefinidamente, no precisa este efecto, pero sí puede utilizarse para los pizzicatos, y en forma moderada para controlar el famoso pico del fa, que todos los cellos tienen. Volumen: no es un efecto en sí mismo, pero puede ser un pedal necesario cuando se manejan varios efectos, ya que a veces el volumen es incontrolable desde el ejecutante mismo. No todos los efectos o pedales entregan la misma ganancia, y cuando se prende o apaga uno de ellos los resultados pueden ser catastróficos. Efectos plug ins: Actualmente se puede conseguir casi todos estos efectos y muchos más en versión plug in para distintos programas secuenciadores. Esto tiene la ventaja de su precio mucho más reducido (aunque los pedales han bajado bastante debido a esta competencia) pero la desventaja de que tocar en vivo con ellos puede ser complicado. Es interesante mencionar por ejemplo, el Convolution o Acoustic Modeler (hay varios) que hacen que el sonido que tocamos se asemeje en sus propiedades ambientales a otro que ya esta programado o pre grabado en el efecto. De esta manera, podemos tocar el cello en una habitación y que suene como tocado en el Cañón del Colorado, por ejemplo, o en la Catedral de Notre Dame. También pueden simularse amplificadores de guitarra y de bajo, distintos ambientes acústicos, mezclas rarísimas de todo tipo de efectos simples, etc.
La nota está más desarrollada en ARGENCELLO, el sitio de los cellistas argentinos.

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